¬ Este es el tipejo.
Si nos lo encontramos por la calle, podríamos darle una patada en las
pelotas, así como por descuido... «¡Uy, perdón, es que lo he confundido a
Ud. con mi excuñado!»
“La paga extra de los funcionarios, que según Rajoy se ha suprimido de
forma temporal, tiene que suprimirse para siempre y como concepto,
porque nadie tiene que recibir nada extra por realizar bien su
trabajo; y tiene, en cambio, que poder ser despedido si su rendimiento
no es satisfactorio. Del mismo modo, la prestación por desempleo no
sólo tiene que reducirse a siete meses, sino que tendría que... quedar
como un mero cojín de emergencia —uno o dos meses para parar el golpe—
y que ir al paro no fuera una opción como lo ha sido hasta ahora para
muchos caraduras, que trabajaban lo mínimo para poderse pasar luego
largas temporadas cobrando del Estado sin hacer nada.
"Las subvenciones anulan la voluntad, el esfuerzo y la tensión que nos
hacen vivir despiertos y aprovechar cada oportunidad como si fuera la
única. Cuando perder el empleo no sea visto por tantos gandules como
una ocasión de tomarse un descanso pagado, y todos tengan claro que
sin su trabajo no son nada, tal vez lo cuiden con más responsabilidad
y menos días personales, y entonces seremos una sociedad mucho más
dinámica y competitiva.
"Hay que eliminar también el concepto de las vacaciones pagadas, y que
nadie vuelva a creer nunca más que va a cobrar sin trabajar. Es justo
que nos paguen por nuestro trabajo, pero si tenemos la ocurrencia de
querer vacaciones, que sea por nuestra cuenta (y, sobre todo, riesgo,
tal como están las cosas)”.
Y así hasta el final: “Se trata de aceptar el reto, de recuperar el
espíritu explorador y el sentido del honor, de alzarnos y de alargar
los dedos hasta tocar la cara de Dios”.

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